¡¡Mensajes interceptados!!

Los alumnos de 4º de la ESO han estado enviando mensajes a la Buena Madre. Pensamientos, reflexiones y muchas emociones concentradas en unas líneas dirigidas a Enriqueta Aymer. Nos gustaría compartir con vosotros algunos de estos mensajes, manteniendo a sus autores en el anonimato:

“Querida Buena Madre:

¡Hace tanto que no nos vemos! Pero sin embargo, tengo la bonita sensación de que siempre estás ahí.” 

“No te puedes imaginar todo lo que ha sucedido… nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. O al menos yo no lo soy, pues a raíz de situaciones de la vida, he crecido, he madurado.”

“Sin duda , este año ha sido un año un poco divertido y a la vez complicado, por los exámenes y el nuevo curso. Aún estoy adaptándome al ritmo pero siento que cada vez lo hago mejor.” 

“Ha cambiado mi perspectiva respecto a las cosas, he madurado más y ahora me centro más en mis estudios. Solo quería decir que presiento que este será un buen año.”

“Ha sido un alivio ver que poco a poco todo va a mejor y que volvemos a recuperar los buenos momentos que vivimos junto con nuestros seres más queridos.”

“Este año he conocido a gente maravillosa y me han pasado muchas cosas buenas. Creo que es en lo que hay que fijarse: siempre habrá algo bueno por lo que sonreír.

“Es nuestro último año en el colegio y tenemos que disfrutarlo al máximo. Mi deseo para estas Navidades es volver a pasarlas todos juntos, en familia. He aprendido que aunque todo pinte muy mal, siempre hay un punto de esperanza y que tenemos que ayudar a los demás en lo bueno y en lo malo igual que nos ayudaste al contribuir con nuestra enseñanza.”

“También he adquirido una importante confianza, tanto a nivel personal como académico, y he aprendido a valorar a todos aquellos que conservo a mi lado incondicionalmente.”

“Quería darte las gracias, Buena Madre, por hacer todo lo que has hecho por nosotros, pues eres luz, eres calor, eres nuestro hogar.”

“Estos dos años de pandemia he aprendido que aunque muchas cosas te hundan hay que ser optimista y tener una buena visión hacia el futuro, y confiar plenamente en ti.”

“Me he convertido en una persona más agradecida y también he aprendido a intentar dar más de lo que recibo.”

“Creo que he aprendido a valorarme más a mi misma y, sobre todo, a conocerme mejor. Me siento cada vez más madura y segura de mí misma. Además, socialmente me encuentro muy a gusto, mi círculo de amigos se ha ampliado y estoy rodeada de personas que me quieren; que me hacen crecer y que estoy orgullosa de ver como ellos lo hacen. Porque este año me ha enseñado que todo lo que reste hay que apartarlo de tu lado y a replantearme qué es lo que de verdad importa. “Lo tengo claro: no tendré en cuenta lo negativo, ¡Daré un salto e intentaré afrontar cualquier problema! Sé que el Señor siempre estará junto a mí.”

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