Puede sonar algo extraño, pero en los últimos meses nuestros alumnos están descubriendo que sí, es posible aprender de un videojuego.

Los alumnos de 2º de la ESO forman parte del programa piloto ESPORTS, un proyecto dirigido por Álvaro Robledo que trabaja con ellos las variables emocionales y técnicas del videojuego y que se realiza en nuestro centro desde el 4 de abril hasta el 4 de junio.

¿Qué pasa justo antes y después de jugar a mi videojuego favorito? ¿Cómo podemos determinar cuándo una experiencia con videojuegos se convierte en adicción?

Estas y otras preguntas son resueltas durante las sesiones de trabajo del programa. Además, los alumnos diseñan de forma cooperativa un código de conducta para el uso de videojuegos y ponen en práctica lo aprendido durante una breve sesión de juego.

El objetivo es ayudar a los alumnos a hacer una valoración crítica del uso que hacen de los videojuegos, siendo conscientes de cómo se comunican dentro del juego e identificando correctamente sus emociones durante la partida.

De esta manera, apostamos como centro por ofrecer una formación innovadora y muy necesaria a nuestros alumnos al reconocer los videojuegos como una herramienta útil para el aprendizaje.

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