Después de varios días del cole en casa y tras la noticia de que no nos podríamos incorporar a las aulas posiblemente hasta el próximo curso, vimos que necesitábamos ver la forma de que nuestros peques siguiesen trabajando desde la innovación como lo hacemos en el cole pero en la distancia.

Todos los estudios actuales sobre neurociencia declaran que lo cognitivo y lo emocional es un binomio inseparable.

Citando a Jesús Guillén, astrofísico y en los últimos años dedicado a la docencia, investigación y divulgación de la neurociencia. “Las emociones son básicas en el proceso de aprendizaje. En especial, hay dos que van a resultar clave, la sorpresa y la alegría, dado que estimulan la atención, la motivación o las sensaciones de recompensa. Y el vínculo con la creatividad es directo porque sabemos que las emociones positivas abren el foco de nuestra atención y ello posibilita una mayor exploración del entorno, respuestas menos habituales y reflexiones novedosas, cosa que no ocurre en situaciones con ansiedad. Las emociones son básicas en el proceso de aprendizaje. En especial, hay dos que van a resultar clave, la sorpresa y la alegría, dado que estimulan la atención, la motivación o las sensaciones de recompensa. Y el vínculo con la creatividad es directo porque sabemos que las emociones positivas abren el foco de nuestra atención y ello posibilita una mayor exploración del entorno, respuestas menos habituales y reflexiones novedosas, cosa que no ocurre en situaciones con ansiedad”.

Nos pusimos manos a la obra… ¿Qué hacer para que cuando mañana abriesen el correo de sus profes con la tarea les sorprendiesen?…Hemos creado materiales que cumpliesen estas condiciones para tener enganchados a nuestros alumnos. A través de los cuentos, que les hacen ser libres, les hace volar la imaginación, introduciéndonos los profes y su mascota, con gran componente afectivo. Hemos trabajado las matemáticas, expresión oral y escrita, la vida de San Damián…

Os dejamos los enlaces con la muestra de alguno de ellos.

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